Cómo elegir una impresora

¿Cómo imprimir rápidamente un informe para el trabajo o un resumen para el colegio de tus hijos? Sólo teniendo acceso constante a una impresora. Y lo mejor es que sea en casa y no en la oficina. Pero, ¿cómo elegir un dispositivo de este tipo y no arrepentirse? Es necesario comprender en detalle todas las variedades de estos equipos y llegar a una conclusión sobre cuál de ellos es mejor.

Sin embargo, no todas las personas están interesadas en una impresora para la impresión ocasional de simples documentos de texto. Alguien necesita una técnica lo suficientemente resistente como para producir una gran cantidad de material a diario. Y una agencia fotográfica profesional requiere un dispositivo que transmita todos los colores de la fotografía. Por eso hay que hacer una gradación de impresoras y averiguar cuál es la necesaria para quién.

Tipos de impresoras

Para elegir una impresora, es necesario conocer un gran número de factores, de los que hablaremos a continuación. Pero todo esto no tiene sentido si no se sabe que estos equipos se dividen en dos tipos: “inkjet” y “láser”. Es en base a las cualidades que tienen uno y otro tipo que se puede hacer una primera conclusión sobre lo que es mejor utilizar.

Impresora de chorro de tinta.

Para que este razonamiento tenga sentido, hay que entender qué impresoras hay, cómo utilizarlas correctamente y cuáles son las diferencias significativas entre ellas. La impresora de inyección de tinta es un buen punto de partida, ya que es más complicada y desconocida para muchos usuarios.

¿Cuál es su principal característica? Lo más importante es el método de impresión. Se diferencia esencialmente de su análogo láser por el hecho de que los cartuchos contienen tinta líquida, lo que ayuda a conseguir resultados suficientemente altos en la producción de fotografías o documentos en blanco y negro. Sin embargo, detrás de estas cualidades se esconde un problema muy evidente: el financiero.

¿Por qué surge? Porque el cartucho original cuesta a veces más de la mitad del precio del aparato completo. Pero se puede rellenar, ¿no? Puedes hacerlo. Pero no siempre y no con todos los tipos de tinta. En otras palabras, debes analizar cuidadosamente tu equipo antes de comprarlo para no gastar mucho dinero en consumibles.

Impresora láser.

Al hablar de este dispositivo, casi todo el mundo da a entender que se trata de una versión en blanco y negro. En otras palabras, pocas personas aceptarían imprimir imágenes o fotos en una impresora láser en color. No hay que pensar que es imposible. Por el contrario, se trata de un procedimiento bastante económico, que definitivamente no afectará a la cartera del propietario. Pero el coste del dispositivo en sí es tan elevado que incluso los minoristas prácticamente no los compran para su venta.

De hecho, la impresión en blanco y negro se produce principalmente con la impresora láser. Esto se debe al coste del propio dispositivo y a los servicios bastante comunes asociados a la recarga de tóner, lo que hace que el mantenimiento de la impresora sea barato. Si se utiliza con poca frecuencia y el propietario no exige una calidad perfecta de los documentos, la compra de este equipo no será una decisión fatal para el presupuesto.

Además, casi todas las impresoras de este tipo tienen una función de ahorro de tóner. Prácticamente no se refleja en el material terminado, pero la siguiente recarga del cartucho se pospone durante mucho tiempo.

Lo bueno de este tipo de impresoras es que la tinta líquida de las de inyección puede secarse. Hay que imprimir algo todo el tiempo, incluso cuando no es necesario. El tóner puede almacenarse en un contenedor convencional durante varios años como mínimo, no tendrá ningún efecto adverso en el equipo.

El lugar de uso de la impresora

Una vez que todo ha quedado claro con la división en “inyección de tinta” y “láser”, es necesario pensar en dónde se utilizará la impresora y cuál es su principal objetivo. Este tipo de análisis es muy importante, porque es la única manera de llegar a una conclusión que sea correcta.

Impresora para la oficina

Debería empezar donde el número de impresoras por sala es mayor que en otros lugares. Los empleados de las oficinas imprimen una gran cantidad de documentos cada día, por lo que poner una “máquina” por cada 100 metros cuadrados no funcionará. Pero, ¿cómo elegir la impresora que se adapte a cada empleado y que afecte favorablemente a la productividad? Averigüémoslo.

En primer lugar, se puede imprimir muy rápido con el teclado, pero también se necesita una impresora que proporcione una impresión rápida. El número de páginas por minuto es una característica bastante común de estos dispositivos, y se indica casi en la primera línea. Un dispositivo lento puede ser perjudicial para el trabajo de todo el departamento. Especialmente si no hay escasez de equipos de impresión.

En segundo lugar, asegúrese de tener en cuenta todos los componentes relacionados con el trabajo con una impresora. Por ejemplo, si el sistema operativo del ordenador es adecuado. También debes prestar atención al nivel de ruido que emite la impresora. Esto es muy importante si se llena toda la sala con estos equipos.

Para cualquier empresario, el componente económico también es importante. En este sentido, una compra justificada puede ser una impresora láser en blanco y negro, que puede costar bastante poco, pero que realiza la función básica: imprimir documentos.

Impresora para el hogar

La elección de estos equipos para el hogar es mucho más fácil que para la oficina o la imprenta. Lo único que hay que tener en cuenta es la economía y la forma de utilizar la técnica. Tratemos el tema en orden.

Si tiene previsto imprimir fotos familiares o algunos cuadros, una impresora de inyección de tinta en color será una opción indispensable. Sin embargo, hay que pensar inmediatamente en si es caro rellenar los cartuchos. A veces es sencillamente imposible, y la compra de nuevas cuesta tanto dinero, que es comparable a la compra de un nuevo dispositivo de impresión. Por lo tanto, hay que estudiar claramente el mercado y pensar con antelación en lo costoso que es el mantenimiento de estos equipos.

Para imprimir las redacciones en la escuela, bastará con una impresora láser normal. Y su variante en blanco y negro es bastante. Pero aquí también hay que saber cuánto cuesta el tóner y si es posible llenarlo. La mayoría de las veces es más rentable que un procedimiento similar con una impresora de inyección de tinta.

Resulta que una impresora para uso doméstico debe elegirse no tanto por su coste, sino por el coste de recargarla.

Una impresora para la industria de la impresión.

Los profesionales de este tipo entienden las impresoras mejor que nadie. Esto se debe a la naturaleza específica de su trabajo. Sin embargo, para los principiantes en los mismos campos o similares, la información será útil.

Para empezar, es necesario informar sobre la resolución de la impresora. Esta característica ha pasado a un segundo plano, pero para la industria gráfica es bastante importante. Por lo tanto, cuanto mayor sea esta cifra, mayor será la calidad de la imagen de salida. Si se trata de una pancarta o un póster de gran tamaño, estos datos no pueden ignorarse.

Además, se observa que en este ámbito no se utilizan del todo impresoras, sino equipos multifunción. Son dispositivos que combinan varias funciones a la vez, como escáner, copiadora e impresora. Esto se justifica por el hecho de que estos equipos no ocupan mucho espacio, como ocurriría si todos funcionaran por separado. Sin embargo, habría que aclarar de una vez si una función funciona si la otra no está disponible. Es decir, ¿el dispositivo escaneará los documentos si se agota el cartucho negro?

En resumen, hay que decir que elegir una impresora es algo obvio y sencillo. Sólo hay que pensar para qué se necesita y cuánto dinero está dispuesto a gastar el usuario en su mantenimiento.

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