Cómo solucionar el problema de un cursor de ratón que “no responde” en un Mac

¿Su “roedor” inalámbrico no escucha bien: se mueve lentamente por la pantalla, “salta”, resalta/copia mal el texto, etc.? Una posible causa puede ser la más trivial (por ejemplo, es hora de cambiar la batería) o una que el periodista Jeff Benjamin descubrió por accidente.

Jeff utiliza Apple Ratón mágico junto con MacBook Pro. “El ratón de Apple, a pesar del dinero pagado por él y del compromiso de la marca con la alta calidad, se negaba obstinadamente a funcionar correctamente. Benjamín luchó contra el artilugio durante mucho tiempo y finalmente ganó.

Como con cualquier problema, empezó con cosas sencillas:

1. He sustituido la batería del Magic Mouse.
2. He reiniciado mi MacBook.
3. Limpiar los raíles de la contaminación.
4. Apaga todos los demás dispositivos inalámbricos de la habitación (también podrían estar causando el fallo del ratón).

Nada de lo anterior le ayudó: el trackpad del MacBook funcionaba perfectamente, pero el ratón era descaradamente “tonto”, haciendo imposible el trabajo de Jeff.

Pero Benjamin triunfó sobre el recalcitrante roedor. Esto es lo que hizo. К MacBook Pro Jeff tenía un disco duro conectado a través de un puerto USB 3.0. El periodista lo desenchufó y todo funcionó. ¿Cuál era el problema?

Hay un documento interesante en el sitio oficial de soporte técnico de Apple. Un usuario se quejó de que tenía problemas con los dispositivos Wi-Fi o Bluetooth cada vez que conectaba un dispositivo USB 3 a su ordenador. El especialista de Apple respondió que algunos dispositivos USB 3.0 -especialmente los discos duros- pueden generar interferencias en la radiofrecuencia de 2,4 GHz. Es la frecuencia a la que funcionan los periféricos inalámbricos, como el ratón Ratón mágico, auriculares Bluetooth, etc.

“No coloque discos duros u otros dispositivos USB cerca de las bisagras de la pantalla de su Mac. Estos contienen las antenas Wi-Fi y Bluetooth, y los dispositivos USB 3.0 colocados allí pueden interferir con su funcionamiento”.

El problema fue reportado por primera vez en 2012 por Intel, pero sólo los especialistas -y los usuarios que casualmente encontraron el hilo en la web de Apple- estaban al tanto del “hallazgo” correspondiente.

Así que si te encuentras con un percance similar, desconecta o al menos aleja tu disco duro externo USB 3.0 y es muy probable que el problema se resuelva.