Por qué Touch ID es mucho más seguro que un código de acceso, y cómo este último puede ser descifrado en segundos

Por qué Touch ID es mucho más seguro que un código de acceso, y cómo este último puede ser descifrado en segundos

¿Saltar una contraseña digital o gráfica en tu teléfono móvil? Resulta que no es tan difícil como parece. Científicos alemanes han descubierto que todo lo que necesita un ciberdelincuente para hacerlo es una cámara de imagen térmica especial.

Cómo los hackers descifran el código de las contraseñas de iPhone y Android por «rastreo de calor» en segundos

El hacker se sienta junto a una víctima potencial, enciende una cámara térmica y toma una foto de la pantalla. El dispositivo detecta la temperatura de la pantalla. Un software especial lee entonces los puntos de calor, es decir, los lugares de la pantalla que tocamos al introducir la contraseña.

Un intruso tiene un minuto completo para hacerlo (después la pantalla se enfría para que no se puedan leer datos de ella). Pero incluso ese tiempo suele ser más que suficiente. Se tarda unos minutos, si no segundos, en averiguar una contraseña con esta información.

Eso pone en riesgo todos los datos del usuario, desde las fotos hasta las cuentas bancarias.

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Los expertos de la Universidad de Múnich y de la Universidad de Stuttgart señalan que los propietarios de teléfonos inteligentes Android con contraseñas gráficas corren un riesgo especial: el rastro de calor en este caso es especialmente fácil de distinguir. Pero, por supuesto, los propietarios de gadgets iOS tampoco deben relajarse.

El peligro es tanto mayor cuanto que la compra de una cámara de este tipo -¡e incluso en un estuche compacto! – no es difícil hoy en día. Por cierto, esta práctica no es del todo nueva: los piratas informáticos ya la utilizan para robar los códigos pin de las tarjetas bancarias y desbloquear teléfonos robados.

¿Cómo combatir la amenaza? Los investigadores aconsejan utilizar sensores biométricos (Touch ID – en el iPhone y el iPad), o hacer constantemente algunos toques «falsos», o a veces poner la palma de la mano en la pantalla para calentar uniformemente un área grande. Otra opción es mantener el brillo al máximo, por lo que toda la pantalla estará «caliente».