Selección de un disco duro externo

Selección de un disco duro externo

Índice

    Capacidad

    Una de las características más importantes del dispositivo a la que casi todo el mundo presta atención en primer lugar es la capacidad. La mayoría de la gente elige un disco duro para sustituir una memoria USB por su capacidad, por lo que debe tener en cuenta el número de gigabytes que tiene. La categoría de 1-2TB (1TB = 1024GB) es especialmente popular hoy en día: estas unidades cuestan entre 3500 y 4500 rublos respectivamente, mientras que su capacidad es suficiente para todas las necesidades diarias, desde el almacenamiento de la biblioteca de música hasta la instalación de juegos.

    Si piensa almacenar vídeo de alta calidad, audio u otros contenidos "pesados" en su disco duro, tiene sentido elegir una variante de 4TB, que cuesta unos 9000 rublos de media. En cuanto a todo lo que sea menos de 1TB, ya no es rentable comprarlo: la diferencia de coste entre una unidad de 500GB y 1TB no es tan grande (unos 500-600 rublos). En consecuencia, cuanto mayor sea el disco duro, menor será el precio por 1 GB (se aplica a las unidades de la misma línea, fabricadas con la capacidad de 1, 2, 3, 4 TB, etc.).

    Dependiendo de la tarea, también se puede elegir una capacidad diferente: ahora hay diferentes opciones, que van desde los 320 GB hasta los 14 TB. Los dispositivos fijos y de sobremesa tienen aún más capacidad, pero pierden en popularidad frente a los portátiles, ya que el ciudadano de a pie no necesita unidades de varios terabytes que no sean móviles.

    Factor de forma

    El factor de forma debe entenderse como el tamaño de la propia unidad y de la carcasa. Hay dos factores de forma disponibles para el mercado de masas: 2,5" y 3,5". Los primeros son compactos y fáciles de transportar y suelen utilizarse junto con un ordenador portátil sin la molestia de transportar todo el dispositivo. Estos últimos se consideran la elección de los propietarios de ordenadores de sobremesa y son carcasas más grandes, que a veces contienen un conjunto de unidades, respectivamente con un rendimiento mejorado del disco duro.

    Las unidades de 2,5″ son más pequeñas en capacidad (hasta 5TB), más lentas en velocidad de lectura/escritura de archivos. Pero para el uso diario (escuchar música, abrir documentos, trabajar con imágenes, etc.) será suficiente. Además, este dispositivo no ocupa mucho espacio, es ligero (hasta 200 g de media) y no necesita alimentación adicional.

    Los discos de 3,5″, por su tamaño, tienen más capacidad de almacenamiento, que empieza en 2TB y termina en ~20GB, si hablamos del formato de sobremesa. Por el contrario, los discos duros estacionarios son mucho más grandes, con 48TB, 72TB, y no están pensados para el uso medio, sino para los fines de trabajo. Este tipo de HDD es incómodo de transportar tanto por su tamaño como por su peso, además de que su funcionamiento requiere energía adicional, ya que el USB habitual, a través del cual se conecta, no da tanta potencia. Sin embargo, son más rápidos y también pueden estar dotados de capacidades avanzadas (sobre este punto profundizaremos al final del artículo).

    Hay unidades de 3,5″ independientes para las videoconsolas.

    También hay discos duros ultradelgados de 1,8″, pero ya casi no se fabrican porque su capacidad es muy limitada, y para el consumidor actual no es una compra viable, teniendo en cuenta además que el precio es igual al factor de forma de 1TB de 2,5″.

    Interfaz de conectividad

    Casi todos los discos duros externos se conectan a un ordenador o portátil mediante USB, pero con ciertos matices.

    • USB 2.0.. Es el estándar más antiguo, pero sigue siendo popular entre los modelos ultra-presupuestarios. No le recomendamos que lo elija si su ordenador/portátil está equipado con una versión más reciente de USB (si no lo sabe, mire las especificaciones o inspeccione los puertos: el USB 3.2 suele ser azul, aunque no siempre). La razón de esto es la lenta tasa de transferencia (480 MB / s), y tal vez la presencia de una fuente de alimentación adicional debido a la baja potencia a través de USB. Sólo con la condición de que no es importante la velocidad de conexión, sino el máximo ahorro en la compra, puede elegir la interfaz 2.0, se conectará al puerto no sólo 2.0, sino también 3.2 sin ningún problema.
    • USB 3.2 gen1 (Anteriormente conocido como USB 3.0). El estándar más común con una mayor velocidad de transferencia de datos (hasta 4,8 Gbps) y una fuente de alimentación mejorada que permite que un disco duro relativamente grande funcione sin una fuente de alimentación adicional. Por supuesto, para obtener estas ventajas, su PC también debe tener el mismo puerto, ya que, de lo contrario, al conectar un disco duro USB 3.2 a un USB 2.0, todo el rendimiento se verá limitado y el dispositivo de gran capacidad sin fuente de alimentación no podrá recibir una alimentación estable y se apagará periódicamente.
    • USB 3.2 gen2 (Anteriormente conocido como USB 3.1 gen2 y USB 3.1). Un estándar mejorado que funciona hasta 10 Gbps y puede alimentar hasta 100 W con la tecnología USB Power Delivery. Físicamente son compatibles con las versiones anteriores de USB, pero, de nuevo, hay que prestar atención a su potencia: debe ser suficiente para alimentar una unidad de gran capacidad.
    • USB C 3.2 gen1 (antes conocido como USB C 3.1 gen1 y USB C 3.0). Tiene las mismas características que el USB 3.2 gen1, pero el conector es diferente. Tu ordenador o portátil debe estar equipado con un conector USB Type-C, de lo contrario no podrás conectarlo a una memoria USB estándar debido a su diferente diseño.
    • USB C 3.2 gen2 (antes conocido como USB C 3.1 gen2 y USB C 3.1). Características similares al USB 3.2 gen2, pero con un tipo de conexión diferente.
    • Rayo .. Esta interfaz es la más relevante para los dispositivos de Apple, y viene en dos tipos: v2 (hasta 20Gbps) con un conector mini DisplayPort y v3 (hasta 40Gbps) con un conector USB C.

    Debe entenderse que el ancho de Bands del bus USB no determina la velocidad real del disco duro, ya que éste no puede, en principio, ofrecer el rendimiento que admite el conector. Lo que ocurre es que los estándares más modernos permiten aprovechar mejor el potencial de las unidades, y la diferencia al transferir archivos a través de USB 2.0 y USB 3.2 seguirá siendo perceptible a simple vista: unos 25-40 MB/s y 50-100 MB/s respectivamente.

    Velocidad de funcionamiento.

    La velocidad de la unidad se ve afectada por varios factores a la vez:

    • Factor de forma. Las unidades de 2,5″ están limitadas a velocidades de lectura y escritura de 5400rpm. Esta cifra es muy modesta y es suficiente para el almacenamiento de datos, pero pueden surgir problemas con las lecturas constantes. Por ejemplo, los programas complejos, como los editores, tardarán en iniciarse, las carpetas con muchos archivos tardarán en cargarse y los juegos pueden perder velocidad. Sin embargo, estos discos duros son silenciosos, y esto es una ventaja definitiva. El de 3,5″ es más rápido por su capacidad y funciona a 7200 RPM. Este es el parámetro más común para los discos duros internos, también, y el trabajo con tales HDD se hace más cómodo. El punto negativo es que la toma USB 2.0 no siempre proporciona una unidad con una potencia de 7200 RPM. Además, el disco duro es más ruidoso, y en algunos casos transmite una débil vibración, que no siempre es agradable cuando la unidad está sobre la mesa.
    • Tipo de interfaz.. Ya hemos hablado de este parámetro en detalle en la sección anterior, así que no nos detendremos en él de nuevo. Una vez más, aconsejamos comprar un USB estándar moderno si es posible, pero con la condición de que sea compatible con tu ordenador actual o que permitas que se actualice pronto (si eliges el USB Tipo-C y no existe esa toma en tu PC, puedes usar un adaptador a USB 3.2 o coger un modelo con un adaptador en el kit). Ten en cuenta que si conectas un cable USB 3.2 a una unidad externa cuya controladora sólo admite USB 2.0 no obtendrás un aumento de velocidad.
    • Tamaño de la caché. Cada HDD tiene una memoria intermedia incorporada, donde se colocan los archivos más utilizados, arrancando desde ahí, como ya es evidente, más rápido que si se leyeran desde la panoja. Su tamaño va de 8 a 64 MB, y cuanto más alto sea este indicador, más rápida (y más cara) será la unidad, pero no todos los usuarios podrán notar el incremento. Cuando se trabaja con archivos de gran tamaño, como la edición de vídeo, no habrá diferencia entre la caché pequeña y la grande, por lo que no siempre es necesario elegir la unidad por este indicador.

    Si no supera las pruebas de velocidad de lectura y escritura después de comprar un disco duro externo, actualice el controlador USB a la última versión descargándolo del sitio web del fabricante de la placa base.

    Caso

    A la hora de seleccionar cuidadosamente una unidad de disco duro, es importante prestar atención no sólo a la unidad en sí, sino que la carcasa suele desempeñar un papel importante. El metal conduce el calor mejor que el plástico, por lo que el dispositivo estará menos sujeto a sobrecalentamiento; la carcasa de plástico tiene agujeros para la circulación del aire. Si tiene previsto utilizar el disco duro con frecuencia o escribir en él un gran número de archivos, merece la pena cuidar la "tapa" bien pensada.

    Si no está previsto transportar el disco duro (y esto se aplica sobre todo a los de 3,5″), puedes prestar atención a la presencia de pies. Una posición estable es importante para el disco duro, ya que no le gustan las vibraciones y sacudidas fuertes.

    Las variantes portátiles de 2,5″ suelen venir con una carcasa de goma resistente a los golpes. Ideal para las personas que, al menos ocasionalmente, se llevan el disco duro de viaje, o simplemente para la seguridad adicional del uso doméstico. Por supuesto, no debe confiar en esta protección: no siempre es útil, pero a veces puede serlo mucho. Además, esta funda reduce las vibraciones. En algún lugar, también hay protección contra el agua y el polvo, normalmente según la norma IP-68.

    Algunos modelos están construidos para ser utilizados en situaciones extremas y pueden soportar cargas de cientos, miles de kilogramos gracias a la robusta carcasa de aluminio.

    Y, por último, puede elegir un dispositivo simplemente por motivos estéticos.

    Características adicionales

    Dependiendo de la categoría de precio y del fabricante, la unidad suele estar equipada con funciones adicionales. Mientras que el segmento económico no ofrece nada interesante, los discos duros externos de precio medio pueden estar equipados con un software especial con funciones de diagnóstico del disco duro, copia de seguridad, encriptación, configuración de contraseñas y eliminación segura de datos. Algunos proporcionan además varios GB de almacenamiento en la nube para los archivos más importantes, lo que ayudará a no perderlos si el disco duro falla.

    Los discos duros premium tienen un conjunto de características ya más interesantes que convierten a un disco duro en un dispositivo versátil. He aquí algunas de ellas:

    • Wi-Fi. La red inalámbrica integrada le permite conectarse a la unidad y utilizarla como almacenamiento. Esto es útil, por ejemplo, para conectarse a él desde un smartphone o una tablet para ver una película, escuchar música y para otros fines. Estos discos duros ya han sido adaptados para funcionar con equipos portátiles, por lo que no debería haber ningún problema en la interacción.
    • Botón de copia de seguridad. En algunas unidades hay un botón independiente que se puede pulsar para copiar los archivos en una carpeta predefinida por el usuario.
    • Modo de ahorro de energía. Puedes seleccionar una unidad de velocidad controlada para agotar menos la batería de tu ordenador portátil. Para conectarse a un ordenador, esta función no tiene sentido.
    • Ranura para tarjetas SD. Permite conectar la tarjeta de memoria directamente a la unidad de disco duro, ya que no todas las cajas de los ordenadores tienen las ranuras correspondientes.
    • DLNA. Una tecnología que permite que otros dispositivos (Smart TV, PC/portátil, smartphone, tablet) se conecten a un disco duro por aire o por cable para transmitir y reproducir contenidos multimedia.
    • Batería. La batería proporciona autonomía al disco duro (por ejemplo, cuando funciona en modo de almacenamiento con acceso inalámbrico o USB). Este disco duro puede utilizarse incluso como banco de energía.
    • Puerto USB opcional. A través de algunos discos duros se pueden conectar otros dispositivos opcionales, como luces USB. Algo similar se implementa en las 3,5″ con fuente de alimentación.
    • Sensor de funcionamiento de parada de caída. Los modelos de 2,5″ protegidos están equipados con un sensor que aparca los cabezales en caso de caída accidental. De este modo, hay más posibilidades de mantener la unidad operativa o, al menos, de recuperar la información de la misma en el centro de servicio, a expensas de que no se raye.
    • Cifrado de datos por hardware. Para información muy sensible, existen versiones especiales de discos externos con encriptación independiente del sistema operativo y que sólo funcionan tras introducir el código en la unidad digital incorporada. Estos dispositivos no son para usuarios comunes, como lo demuestra no sólo su altísimo coste, sino también la disponibilidad de diversas técnicas auxiliares de cifrado avanzado.

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