The Guardian: Los jóvenes profesionales pierden interés en Apple como empleador

Últimamente, Apple está perdiendo atractivo a los ojos de los solicitantes de empleo debido a su apoyo a una cultura corporativa demasiado rígida entre sus empleados. The Guardian decidió averiguar qué opinan los expertos al respecto.

The Guardian entrevistó a James Knight, ex empleado de Google, que lleva un tiempo buscando un nuevo trabajo tras abandonar la empresa:

“Marqué muchas opciones para mí, pero taché a Apple enseguida. Trabajar de 60 a 80 horas semanales y soportar las críticas infundadas de los jefes no era para mí. La empresa tiene un ambiente poco amigable.

El hecho de que Apple como lugar de trabajo esté dejando de interesar a los jóvenes ingenieros es algo que también afirman los empleados de las agencias de contratación de Silicon Valley. Según ellos, la tendencia a la baja de la popularidad de Apple entre los solicitantes de empleo ya se vislumbraba hace varios años, pero sólo se ha hecho patente ahora. En su mayoría, los jóvenes profesionales se sienten desanimados por la falta de beneficios, los horarios inhumanos, la obligación de mantener en secreto todo lo relacionado con las operaciones de la empresa y el ambiente de estrés constante debido a la presión de los supervisores.

Al mismo tiempo, empresas como Google intentan mejorar las condiciones de trabajo en sus oficinas y laboratorios, tratando así de crear un ambiente confortable para sus empleados. Los empleados tienen comida gratis, en algunos casos, pueden acudir al trabajo cuando les convenga y reciben un paquete de beneficios.

“Pero el mayor problema de Apple es su culto al secreto. No atienden a los empleados con prebendas ni regalan teléfonos móviles de fabricación propia como Google, por ejemplo. No es de extrañar que su nueva sede haya sido apodada la ‘Estrella de la Muerte'”, dice el periodista Neil Bowles, comentando sobre Apple.

Los observadores atribuyen la caída de las ventas del iPhone y del precio de las acciones de Apple a las políticas de gestión miopes de Tim Cook.

“El propio Jobs era el tipo de persona a la que la gente estaba dispuesta a seguir hasta el final sin importar qué. Ahora la situación es diferente y es difícil predecir cómo afectará esto al futuro de la corporación”, escribe The Guardian.

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